
La más lanzada y tirana, también la más guapa del colegio, arranca un chat para proponer una reunión entre los viejos compañeros de escuela. Se han perdido la pista. Se acercan a los 50, han jugado sus cartas con mayor o menor fortuna y han cumplido o defraudado las expectativas que los otros (compañeros, padres, profesores) habían depositado en ellos. Esa conversación colectiva, ese narrador grupal, empuja la historia de Polis y cacos en diálogos rápidos de whatssapp, en los que no se identifica a los interlocutores.

Polis y cacos
Paloma Bravo
Contraluz, 2026
288 páginas
20,95 euros


