
Este viernes se inaugura de manera oficial el nuevo curso académico de las nueve universidades públicas andaluzas con la imperiosa necesidad de atajar los 44 millones de euros de déficit con los que cerraron el curso pasado. La infrafinanciación, tal y como reconoce Francisco Oliva, rector de la Universidad Pablo de Olavide y presidente de la Asociación de Universidades Públicas Andaluzas (AUPA), es el principal reto al que se enfrentan y es determinante para que la universidad pública siga ejerciendo como ascensor social en España. Calmadas las aguas en las madrileñas con un acuerdo con el gobierno autonómico que no convence a sus rectores, el foco se pone en las andaluzas, siempre combativas cuando se trata de fondos.



