
El verano de 2026 en Europa tiene muchas papeletas para recordarse como uno de los más mortíferos debido a un clima cada vez más extremo por el calentamiento global. Las durísimas olas de calor encadenadas convirtieron al mes pasado en el junio más cálido en Europa occidental desde que hay registros. Las temperaturas disparatadas han dejado un reguero de muertes, muchas de ellas personas con dolencias previas que se vieron agravadas. 6.000 en Alemania, un millar en España, 2.000 en Francia, 1.200 en Bélgica… Son los recuentos provisionales, basados en aumentos estadísticos de la mortandad, de bajas causadas por ese asesino silencioso que es el calor.