Esta historia comienza hace 20 años, en pleno Paseo de Gracia de Barcelona. Una joven se cruza con Álvaro Pombo y decide abordarlo para contarle que tiene dos amigos que lo admiran muchísimo. Ni corto ni perezoso, el escritor contesta: “Pues diles que vengan”. “Y cogimos un taxi y nos plantamos allí”, explica Genís Segarra. “Por lo visto, Pombo estaba haciendo tiempo porque más tarde tenía una cita con [su editor, Jorge] Herralde. Y allí estaban, nuestra amiga y él, sentaditos en un banco”. A su lado, Carlos Ballesteros asiente: “En ese impás, aburrido y sin nada que hacer en Barcelona, le vino muy bien que dos fans se acercasen a conocerlo. Era muy divertido escucharle, con esa verborrea tan suya”. Desde entonces, Segarra y Ballesteros, conocidos por su trabajo musical como Hidrogenesse, han mantenido el contacto con el escritor. “Ha sido una relación más bien intermitente”, detalla Segarra, “pero cada vez que hablábamos con él le decíamos: ‘Vamos a ponerle música a un poema tuyo’. Y él decía: ‘Ah, pues ya me lo enseñaréis’”.

Variaciones Pombo
Hidrogenesse
Austrohúngaro


