Rita Catrina se ha acordado mucho este verano de su tío, del río de su infancia y del pequeño pueblo del cantón suizo de los Grisones en el que nació hace 67 años. Trun está a orillas del Rin y tiene poco más de un millar de habitantes. “Para nosotros, el Rin ha sido muy importante, era nuestro lugar de juego, el lugar para hacer senderismo… ha sido nuestra naturaleza”. También era la pista de despegue para que la imaginación de una niña volara lejos, desde los Alpes hasta el mar. “Nuestro tío nos explicaba por dónde iba el Rin cuando salía del pueblo, y nos imaginábamos todos esos lugares y su final, cuando entra en el océano. Era muy bonito”.





