En el último concierto que Patti Smith ofreció en Madrid, en octubre de 2025 en el ostentoso Teatro Real, ocurrió al final algo que refleja el sentimiento que produce hoy la artista estadounidense. Después de exhortar a una lucha popular tan necesaria siempre, y hoy más, con People Have the Power, y ya en los saludos finales, tuvo el detalle de llamar al escenario a su promotor de siempre en España, Gay Mercader. Levantó su mano y le abrazó. “Ojalá Patti me diera un abrazo a mí”, señaló una espectadora desde las butacas. Seguramente cuando empezó su carrera recitando poesía contracultural en iglesias abandonadas de Nueva York a finales de los sesenta no entraba en los planes de la cantante convertirse en una figura capaz de despertar ese sentimiento de protección y ternura. Pero así es. Patti Smith (nacida en Chicago) cumplirá 80 años el próximo 30 de diciembre y no piensa celebrarlo en el sofá de su casa. Continúa encadenando giras y recorriendo el mundo declamando poesía a la vez que recibe homenajes y premios. En el marco del acto donde recibirá el premio Princesa de Asturias de las Artes 2026 (el 23 de octubre en Oviedo), actúa el martes 20 en el Teatro Jovellanos de Gijón y el miércoles 21 en la Fábrica de Armas de La Vega de Oviedo. Más tarde, será cabeza de cartel del Festival Azkena (17 al 19 de junio de 2027 en Vitoria).



