
Una de las pocas cosas que han resultado inamovibles en los onces de Thomas Tuchel durante la primera fase ha sido la presencia de Jude Bellingham. Y eso no estaba nada claro en los últimos meses. La tensión entre ambos, casi desde que el técnico tomó el mando de la selección inglesa a principios de 2025, ha sido pública y evidente. En la temporada que ha desembocado en la cita estadounidense, el alemán no ha dado muestras de que el mediapunta del Madrid sea alguien irrenunciable para él.


