
A mediados de los duros años ochenta, cuando la heroína diezmaba a la juventud de los barrios, el general y exministro Manuel Gutiérrez Mellado promovía la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) para enfrentarse a la plaga. Por aquel entonces José Ignacio Goirigolzarri avanzaba en una exitosa carrera en el Banco de Bilbao que lo llevaría después a los puestos más altos del sector: consejero delegado de BBVA y presidente de Bankia (tras el rescate) y de CaixaBank.



