Hijos de la radiación, del novelista galés Joe Dunthorne (Swansea, 1982), es una exploración del pasado familiar. Equipado con un sentido del humor humilde y refrescante, y con un excelente dominio de la narración, el autor encuentra malentendidos, paradojas y callejones sin salida. A veces los secretos estaban más a la vista de lo que parecía; a menudo la investigación le lleva por un recoveco inesperado. Descubre la distancia entre la leyenda familiar y los hechos reales, y constata que todos (incluido él mismo) han preferido a menudo la versión mitificada. Dunthorne quería contar cómo había logrado escapar su abuela del nazismo, pero la historia que investiga al final es la de su bisabuelo Siegfried Merzbacher, un químico judío alemán que dedicó los últimos años de su vida a escribir una autobiografía de 2.000 páginas que, naturalmente, nadie de la familia ha conseguido leer (salvo uno de los hijos, que hizo una versión abreviada en inglés). Siegfried experimentaba con radio en los años veinte (su primer invento fue un dentífrico radioactivo, que empleaban sus hijos) y luego fue ascendido en la empresa Auer: primero para confeccionar máscaras de gas y más tarde para fabricar armas químicas. Continuó trabajando en la compañía cuando los nazis llegaron al poder; un par de años más tarde la familia huyó a Turquía, donde Siegfried trabajó para la Media Luna Roja. Más tarde, se instaló en Estados Unidos.

Hijos de la radiación
Joe Dunthorne
Traducción de Íñigo F. Lomana
Gatopardo, 2026
288 páginas. 21,95 euros


