
La DGT y el Ministerio de Transportes han probado durante un mes un nuevo modelo de carril bus-VAO (vehículos de alta ocupación) en la A2 a su entrada en Madrid. El ensayo, que ha tardado 10 años en realizarse, dedica a autobuses y coches compartidos el carril izquierdo de la vía solo en hora punta, y es mucho más barato que los modelos que requieren grandes obras, como el de la A6. Transportes —entonces Fomento— planeó construir este tipo de vías en todas las entradas a Madrid, pero el plan se quedó en un cajón por la crisis de 2008. Los expertos consideran que el sesgo de los conductores ante el “carril vacío” y la falta de coordinación entre Administraciones frenan la implantación de estas infraestructuras, que mejoran la eficiencia del transporte público y son necesarias en todas las ciudades. Por ahora solo hay unos cuantos ejemplos en toda España.




