Furia épica, bautiza Donald Trump sus bombardeos salvajes sobre Irán, y al hacerlo destruye vidas, roba esperanzas y se apropia de las palabras de los cronistas deportivos, de los poetas. La épica, la furia, los ataques de Contador en los Pirineos, Pogacar… ¿Qué seremos sin esas palabras robadas? ¿Quién nos las devolverá? A nuestro rescate acude rápido un poeta del ciclismo, quién si no, Christian Laborde, bardo de Pau, que ha publicado en los últimos 20 años los libros más hermosos sobre ciclistas y el Tour de Francia que se hayan publicado nunca. Con su prosa saltarina, musical, poética, y la nostalgia que se pueda tener de la lluvia en las montañas o la niebla del Aubisque, ha escrito sobre Miguel Indurain (Le roi Miguel), Charly Gaul (L’ange qui aimait la pluie), el Tour (Dictionnaire amoureux du Tour de France) y de los grandes héroes franceses y su lucha en el Puy de Dôme que paralizó a toda la juventud francesa del 64, Anquetil y Poulidor (Duel sur le volcan)… Esa prosa, desbrozada de notas muertas, se convierte en poesía pura, sonidos duros, tantos acentos agudos, qué lujo el francés, sincopados como los golpes de un boxeador, y el swing de la trompeta de Miles Davis, en un poema épico-lírico, al modo casi del Cantar de mío Cid, para cantarle a Luis Ocaña en La chute de Luis Ocaña dans le col de Menté (Éditions Gallimard).

La chute de Luis Ocaña dans le col de Menté
Christian Laborde
Gallimard, 2026 (en francés)
54 páginas. 10 euros
La caída de Luis Ocaña en el col de Menté
Christian Laborde
Traducción y prólogo de Sanz Irles
Sr. Scott, 2026
90 páginas. 16 euros


