
Ángel Ayora cumplió 22 años el pasado sábado y posa en Madrid junto a los trofeos del Open Británico y del Masters de Augusta. Son los dos grandes torneos que el ganador del Open de España que comienza este jueves en el Club de Campo podrá disputar la próxima temporada como campeón nacional. Ayora sueña con una victoria que supondría además su primer triunfo en el circuito europeo y el pasaporte para jugar el PGA Tour. El golfista malagueño mantiene los pies en el suelo pese a las grandes expectativas que le acompañan como una de las grandes promesas del golf español. Su swing y su potencia han levantado la admiración de estrellas como Rory McIlroy y en la presentación del Open de España pisa el escenario junto a Patrick Reed y Marco Penge, campeón el año pasado. Luego comparte unos minutos con EL PAÍS para reflexionar sobre su juego. El chico que renunció en su día a la millonada de LIV para seguir su camino en los circuitos tradicionales tiene las ideas claras.


