
El profesorado de la Comunidad de Madrid ha empezado esta semana una huelga indefinida para exigir mejoras en la enseñanza pública de la región y en sus condiciones laborales y salariales. En las tres primeras jornadas, el seguimiento ha oscilado, dependiendo del día, entre el 70% y el 60%, según los sindicatos, y entre el 45% y el 26,7%, según la consejería. La convocatoria de Madrid se anunció en mayo, inspirada en los paros que estaba habiendo en la Comunidad Valenciana y Cataluña. Las tres movilizaciones comparten el grueso de las reclamaciones −que son comunes, además, a lo que piden los docentes en casi toda España−. Entre ellas, la bajada de ratios, y la mejora de los sueldos y de las instalaciones educativas. Cada huelga también tiene, a su vez, elementos que la hacen distintas.


