Sandra Martinez Roe, una madre de Los Ángeles, espera que su hijo nunca utilice la inteligencia artificial en el colegio. “No voy a permitir que mis niños sean unos conejillos de Indias”, afirma por teléfono. La junta escolar de la ciudad le concedió su deseo, al menos temporalmente, hace dos semanas. El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD, por sus siglas en inglés) ha expulsado a la IA de las aulas públicas este curso.



