
Una noche de primavera los McCann se fueron a cenar con siete amigos en el restaurante de una urbanización del Algarve portugués y, a la hora de los postres, se habían convertido en los padres de la niña desaparecida más famosa del mundo. Han pasado 7.042 días y nadie ha logrado explicar lo ocurrido con la pequeña Madeleine en el apartamento 5A del Ocean Club, en Praia da Luz, el jueves 3 de mayo de 2007. Fue su madre, Kate McCann, la que anunció a gritos la desgracia (“¡Se han llevado a Maddie!“) después de encontrar la cama vacía y la ventana abierta cuando fue a comprobar si todo estaba en orden.


