
Poco más de 30 mujeres con camisetas naranjas despliegan una pancarta este martes frente al Congreso de los Diputados. “Somos muchas más de las que estamos aquí”, dice el cartel. No es que las integrantes de la Plataforma de Cuidadoras Principales sean pocas, es que al resto le es imposible participar de esta manifestación. Están ocupándose de la tarea que colma sus 24 horas, los 365 días del año: cuidar de sus familiares, grandes dependientes, con pérdida total de autonomía. Quienes las representan esperan, formadas entre los leones de bronce, a que en el pleno se vote a favor del proyecto de reforma de las leyes de dependencia y discapacidad, que lleva más de dos años gestándose y ellas llevan una vida esperando.

