
Este miércoles y el jueves los trabajadores y estudiantes de los seis campus públicos de Madrid están llamados a la huelga “por la infrafinanciación de la Universidad Pública, que propicia la privatización y la mercantilización de nuestra formación universitaria, y la reivindicación de los derechos políticos”. Una protesta con múltiples aristas, porque el acuerdo de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso con los rectores ha amainado la falta de financiación, pero no paliado. Y uno de los problemas a los que se enfrenta la capital es a la fuga del talento científico por la carestía de la vida. Consciente de ello, su Ejecutivo aumentará un 20% la cuantía de los contratos predoctorales; pero, para no invertir mucho más en ciencia, por el camino ha eliminado el 20% de las plazas (50) y se han evaporado las 250 de 2026, año en el que no ha habido convocatoria.


